¿Cómo disfrutar de un buen vino?

Las reuniones o celebraciones, son los mejores momentos para disfrutar de un buen vino. Muchos de nosotros no sabemos que para servir el vino existe un protocolo, ya sea en una reunión familiar, en una cena con amigos o en un restaurante.

Lo primero que debemos de hacer correctamente es guardar el vino en su posición optima y es en horizontal para que este en contacto con el corcho. De esta forma el corcho no perderá su flexibilidad cuando vaya a ser descorchado. Para ello gracias a los botelleros podremos almacenar sin problema las botellas en la posición perfecta.

Después debemos de fijarnos en la temperatura ya que cada vino requiere una temperatura a la hora de degustarlo. Dependiendo del tipo de vino es importante saber a qué grados debe de encontrarse para preservar sus cualidades y sabor.

Por ejemplo, en el vino tinto dependiendo de su edad se recomienda consumir y mantener a diferentes temperaturas (es importante conocer el origen del vino y la uva para valorar las propiedades del vino):

  • Vino joven 9ºC y consumir 2 años después de la cosecha
  • Crianza 15ºC pueden aguantar hasta5 años después de la cosecha
  • Reserva y Gran Reserva 17ºC máximo aguantan entre 8 y 10 años

El vino blanco debe de encontrarse entre los 8ºC y los 10ºC y los vinos rosados deben de estar alrededor de los 10 ºC. Estos vinos deben de consumirse antes que los vinos tintos no dejando pasar más de un año para consumirlo.

Si tomamos el vino por encima de la temperatura recomendable perderemos las notas de sabor características, ya que en los vinos cuya temperatura sea superior se acentuarán los sabores dulces y nos sabrán más a alcohol. En cambios si bebemos el vino por debajo de la temperatura recomendada el sabor será más ácido.

Para saber a cuantos grados se encuentra el vino, existen termómetros que nos ayudaran a saber si tenemos que enfriar la botella o dejarla aireando en la mesa.

A la hora de enfriar un vino es importante la forma en que lleguemos a la temperatura ideal, los cambios bruscos para enfriar rápidamente el vino no son recomendables. Someter al vino a cambios bruscos, para alcanzar los grados recomendados no es una práctica aconsejable ya que puede perder parte de sus propiedades y notas de sabor.

En el caso de que necesitemos enfriar en poco tiempo el vino, es preferible utilizar una cubitera que meter la botella de vino al congelador. Para acelerar el proceso es recomendable llenar la cubitera con hielos, agua y sal, la sal ayuda a acelerar la bajada de la temperatura de congelación del agua. Para que la botella se enfrié al mismo ritmo es importante que quede sumergida hasta el cuello de la botella.

Otro método para conseguir enfriar el vino es mediante fundas congeladoras, las cuales debemos de tener en el congelador para que el gel que contiene, conserve sus propiedades y enfríe la botella.

También debemos de tener en cuenta la opción de enfriadores de barra de metal, la cual tendremos en el congelador y al abrir el vino insertaremos. Suele ir acompañado de un aireador para favorecer que el vino se oxigene y de una boquilla para verter más fácilmente el vino.

Los métodos que hemos comentado son para situaciones en que el vino no está a la temperatura optima cuando vamos a decantarlo. Pero si somos amantes del vino la mejor opción es una vinoteca donde poder tener nuestras botellas a la temperatura idónea. Gracias a la vinoteca podremos disfrutar de cualquier vino cuando queramos. Las vinotecas actuales pueden tener hasta dos temperaturas por si no sabemos elegir entre degustar un vino blanco o tinto.

Una vez sabemos que el vino está listo para servir necesitamos un buen sacacorchos que nos garantice una apertura de la botella sin fracturas del corcho. Actualmente se pueden clasificar en sacacorchos eléctricos y manuales, dentro de los manuales los más comunes son:

  • De alas
  • De rosca
  • De dos tiempos
  • Laminas
  • De palanca

En el caso del vino tinto, después de abrirlo es necesario que se oxigene y decantarlo. Debemos verter con cuidado el vino en un decantador para eliminar los sedimentos y posos, y así se oxigenará mejor. Mínimo se debe intentar dejar una hora en el decantador para maximizar su sabor y propiedades. Dependiendo de los años del vino necesitara más si hablamos de vinos viejos y menos tiempo si es un vino joven.

Para los vinos blancos o rosados es recomendable utilizar un aireador ya que no son vinos con excesivos sedimentos. Este accesorio permitirá oxigenar el vino desde la propia botella y mientras se vierte a las copas. Existen dos modalidades de aireador eléctrico o manual.

Después de disfrutar del vino llega un momento importante y es la conservación. Es de gran ayuda una bomba de vacío para mantener las características del vino y así extraer el aire de la botella para favorecer la conservación. Gracias a la bomba al vacío podremos sellar correctamente la botella para garantizar la conservación del vino.

El vino tinto al igual que el vino blanco, también se puede guardar en el frigorífico con su corcho para evitar la oxidación. Lo único que es recomendable sacarlo unas horas antes para que adquiera su temperatura idónea.

Otros factores importantes son:

  • La temperatura dependiendo del tipo de vino:
    • Vinos blancos entre 6 y 12 ºC
    • Vinos tintos entre 15 y 18 ºC (si permitimos que le vino coja más temperatura estaríamos favoreciendo su oxidación y por lo tanto se podría echar a perder)
  • La humedad ideal para conservar el vino está en el entorno del 60% – 80%. Si la humedad es escasa, el corcho podría agrietarse y el vino se oxidaría en cambio si hay excesiva humedad puede aparecer moho y contaminar el vino.
  • La luz, favorece la conservación del vino lugares oscuros
  • Los olores, intentar mantener las botellas en ambientes suaves, sin olores fuertes
  • Los movimientos bruscos pueden dañar el vino

Por último existe una realidad y es la complejidad de elegir un buen vino para cada ocasión, por ello os dejamos el link de la guía de mejores vino según la OCU, para que os sea más fácil decidir que vino comprar.